Hace unos pocos meses, se realizó una entrevista a los fundadores de avast! (Pavel Baudiš y Eduard Kučera) en la que se expone un pequeño resumen de lo que llevó a a estos dos hombres a fundar una empresa de software en plena época de incertidumbre política y transiciones económicas en su país, la República Checa. El artículo refleja algunos de los problemas que tuvieron que enfrentar como una compañía naciente en un nuevo mundo globalizado. Seguidamente os ofrecemos la traducción de dicha entrevista, que fue publicada en http://respekt.ihned.cz/:
¿Qué productos checos son más populares alrededor del mundo? No son coches, ni zapatos, ni turbinas, ni trenes. Los usuarios de ordenadores saben que uno de los más exitosos es el programa antivirus avast!, creado por la compañía Avast Software en Praga. En el momento d escribir estas líneas, dicho programa es usado por más de 130 millones de personas en el mundo. A pesar de la crisis económica global, la empresa sigue creciendo. Las ventas se han incrementado hasta los 690 millones CZK y 40 nuevos empleados han entrado a formar parte de la firma.
Baudiš y Kučera se conocieron en los 80, en el Instituto de Investigación de Máquinas Matemáticas de Praga. Los ordenadores todavía estaban en su infancia, el primer virus no apareció hasta 1988. Uno de sus colegas fue el que les trajo un ejemplar como suvenir de un viaje de trabajo, grabado en un floppy disk (medio de almacenamiento que hoy está obsoleto).
Un año más tarde, los dos empezaron a dedicar tiempo a los virus fundando una empresa que se denominó inicialmente ALWIL Software. Los expertos en informática eran una especie rara en aquellos tiempos, por lo que no les faltó trabajo en bancos y otros negocios. Tiempo después, la situación cambió drásticamente, las empresas locales fueron siendo compradas por multinacionales que no estaban interesadas en realizar negocios con una pequeña empresa checa. “En ese momento pareció que teníamos que cerrar nuestro negocio”, comenta Baudiš, y así habría sido si los programadores de ALWIL no hubieran realizado un último empujón para hacer sobrevivir a la empresa.
No había dinero para marketing y la compañía era literalmente desconocida. Así que se plantearon ofrecer su antivirus avast! de manera totalmente gratuita para los usuarios domésticos y sin ánimo de lucro de todo el mundo. No se trataba de una estrategia completamente original pero avast! empezó a proteger a una red de fieles usuarios que tradujeron el manual del programa a numerosos idiomas.
Tan pronto como avast! empezó a meterse en los hogares de la gente, el éxito empezó a asegurarse. Fue la vía de entrada para acercarse a clientes corporativos que sí que pagaban por la protección de sus ordenadores. Aquellos que probaban el programa en su casa empezaron a recomendarlo a sus conocidos y avast! (un término náutico que significa “parar”) está protegiendo uno de cada 5 ordenadores en el mundo.
Y el mundo también ha ayudado a avast!. Hay unas 30 personas que no son originarias de la República Checa trabajando para la empresa (principalmente de Europa y América del Norte, pero también incluso de China y Japón). Hace un año, el grupo directivo de ALWIL decidió que hacía falta un director ejecutivo, y se seleccionó a Vince Steckler, que vino a Praga desde Singapur. Fue Steckler el que propuso la idea de cambiar el nombre de la compañía a AVAST Software, haciendo más fácil para los usuarios del programa recordar el nombre de la empresa.
El primer virus que Pavel Baudiš encontró, hace 20 años, tenía una meta: multiplicarse. Pero, a diferencia de los agresivos y destructivos virus que aparecieron en la mitad de los 90, no era malicioso. Entre los nuevos virus, uno llamado Michelangelo ganó notoriedad. “Este virus formateaba el disco y cualquiera que lo instalara en su equipo perdía todos sus datos”, comenta Baudiš.
La mayoría de virus eran obra de jóvenes entusiastas. Al mismo tiempo que ganaban sus 15 minutos de fama entre los miembros de programadores de virus, también se sentían fascinados por la idea de causar una epidemia mundial. “Hoy en día, los creadores de malware son profesionales e intentan ser menos conspicuos o notorios”, dice Baudiš. Su meta es robar datos (y dinero de las cuentas bancarias) y/o enviar SPAM desde el ordenador infectado.
El objetivo de un programa antivirus es incorporar protección contra nuevos virus lo más rápido posible. “Nosotros conseguimos muestras de virus de nuestros usuarios”, explica Baudiš. “Tan pronto como se detecta un fichero sospechoso, nos lo envían”. Las empresas antivirus colaboran unas con otras para intercambiar dichos ejemplares. Sólo de esta manera es posible analizar el virus, preparar la protección adecuada y distribuir ésta a los usuarios en el menor tiempo posible.
¿Qué planes de futuro hay en Avast! Software? “Nuestra meta no es proteger todos los ordenadores del mundo”, dice Kučera. “Esto nos traería problemas con las autoridades anti-monopolio. Pero un tercio del mundo sería suficiente”.
“O, por qué no, la mitad del mundo”, añade con una risa.