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Blog de ciberseguridad

El virus de la policía se hace mayor

Protección frente al virus de la policía y el ransomware

Muchos lectores conocerán el llamado virus de la policía, que meses atrás afectó a numerosos ordenadores de usuarios en España, otros países europeos y Sudamérica.

Este malware bloqueaba el ordenador y mostraba un mensaje que aseguraba que en el equipo se habían realizado actividades ilegales y que, por ese motivo, había sido intervenido por la policía. Para recuperar el sistema, exigía efectuar un pago siguiendo las instrucciones mostradas en pantalla.

Se trataba de un engaño cuidadosamente diseñado. La amenaza de acusaciones especialmente graves hacía que algunas víctimas pagaran incluso sin haber realizado ninguna actividad ilegal. El éxito económico de este tipo de fraude lo convirtió en un modelo atractivo para los ciberdelincuentes.

Tras su expansión en países de habla hispana, el virus de la policía evolucionó y apareció también como virus del FBI, dirigido a usuarios de Estados Unidos.

Pantalla del virus del FBI utilizada para bloquear el ordenador

Cómo funciona el virus de la policía

A diferencia de muchas amenazas que requieren abrir un archivo, estas variantes de ransomware podían aprovechar una web comprometida para intentar infectar el equipo. Visitar una página vulnerada podía bastar para exponer el sistema, incluso aunque el propietario del sitio desconociera la infección.

Por ello es importante mantener el antivirus actualizado y utilizar protección web. Este escudo analiza y bloquea las amenazas procedentes de páginas antes de que sus archivos lleguen al sistema, añadiendo una capa preventiva. Las actualizaciones frecuentes de firmas permiten además responder con rapidez frente a nuevas muestras detectadas por el laboratorio.

Qué hacer si el ordenador queda bloqueado

Si el equipo resulta infectado por una variante del virus de la policía, conviene apagarlo y solicitar ayuda técnica para realizar una limpieza completa del sistema.

No se debe pagar el rescate solicitado. El pago financia futuras campañas delictivas y no garantiza que el ordenador vaya a quedar desbloqueado ni que desaparezcan todos los componentes maliciosos.